Como conservar la calidad de los tomates

Sin duda alguna, el tomate es uno de los productos hortofrutícolas más demandados por los consumidores. También es un alimento delicado que debe conservarse en las condiciones adecuadas durante todo el proceso (es decir: desde que es recolectado hasta que llega al consumidor) y manteniendo la cadena de frío para que no pierda propiedades.

En este artículo os vamos a dar ciertas claves muy importantes a la hora de dicha conservación, que hará que los tomates se presenten para la venta sin haber perdido su calidad.

Nada más ser recolectados:

Hay que incidir en que dependiendo del momento del proceso en el que nos encontremos y el estado de maduración del tomate, deberemos conservarlos de una manera u otra. A continuación os vamos a dar los puntos fundamentales para conservarlos nada más ser recolectados.

  • Lo primero y más básico a la hora de conservar los tomates es recolectarlos justo en su momento. Hay que tener en cuenta que si se recolectan demasiado pronto, no llegarán a madurar mientras que si, por el contrario, se recolectan muy tarde, serán demasiado sensibles y su corta vida útil no le permitirá llegar a los puestos de venta en óptimas condiciones.
  • Los tomates son muy sensibles al frío, con lo que conservarlos a temperaturas muy bajas podría dañarlos, siendo entre 10 y 15 grados la temperatura idónea para conservarlos. Aquí conviene diferenciar que si los tomates están aún verdes, la temperatura nunca debería bajar de 12 grados. Sin embargo, si éstos están maduros, la temperatura nunca debería ser superior a la cifra citada anteriormente.
  • La humedad a la que deben conservarse debe oscilar entre el 85 y el 90%
  • No es recomendable en ningún caso conservarlos a temperaturas inferiores a los 10 grados, ya que esto afectaría a la calidad del tomate. Si no hubiese más remedio, se recomienda realizar un pre-tratamiento térmico. Esto es conservar los tomates durante 3 días a 40 grados para luego conservarlos durante 3 semanas a 2.
  • Aunque no es un método demasiado extendido, también se pueden usar atmósferas para la conservación del tomate. En este caso, en el tomate verde se aplicarían unas condiciones del 3 al 5% de O2 y del 2 al 3% de CO2, mientras que en el maduro tanto para el O2 como para CO2 las condiciones serán del 3 al 5%.
CONSERVAR LA CALIDAD DE LOS TOMATES

Durante el transporte y la recolección:

  • La temperatura ideal para conservar los tomates durante el transporte oscila entre los 8 y los 14 grados, dependiendo del trayecto. La humedad será alta, del 90 al 95%.
  • Para la distribución, los tomates deberán ser conservados a temperaturas entre 10 y 15 grados, con una humedad relativa que estará siempre alrededor del 85%.

Y hasta aquí estos consejos orientados a la correcta conservación del tomate, uno de los productos hortofrutícolas fundamentales de nuestra gastronomía, el cual, siguiendo estos puntos anteriormente descritos, llegará al consumidor con todas sus extraordinarias propiedades.

CONSERVAR LA CALIDAD DE LOS TOMATES